Revisará Profepa a Minera Peñasquito
(NTR)
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) iniciará la próxima semana las visitas a la Minera Peñasquito, en Mazapil, derivado de las acusaciones vertidas por los ejidatarios del lugar sobre que había contaminación por cianuro.
José Noé Silva Olvera, delegado estatal de la dependencia, aclaró que en la revisión más reciente que hicieron a la empresa minera observaron que los procesos para la liberación de los lixiviados se realizan en lugares cerrados y con todas las regulaciones de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Pese a ello harán las investigaciones correspondientes, a fin de que se garantice el respeto a las normas ambientales por parte de la Minera Peñasquito, empresa de capital canadiense.
Recientemente, ejidatarios de El Vergel, Mazapil denunciaron que la empresa minera explota a tajo abierto, en un terreno de 6 mil hectáreas, cuya práctica es prohibida en la mayoría de los países, incluso en Canadá, por ser de las más agresivas con el medio ambiente, al generar partículas de cianuro.
Al respecto, Silva Olvera dijo que esta empresa minera es una de las 12 que ya entraron al Programa Nacional de Auditoría Ambiental, que, además de respetar la normatividad, establece acciones tendientes a disminuir el impacto ambiental.
El delegado de la Profepa aclaró que la empresa tiene permiso de utilizar el cianuro para la generación de lixiviados; es decir, el proceso de eliminación de roca, sedimento u otras sustancias, para que sólo quede el oro, que es extraído por la minera.
El funcionario federal expuso que, para ello, tienen vigente la Licencia Ambiental Única, el Cambio de Uso de Suelo y el Estudio de Impacto Ambiental, todos aprobados por la Semarnat; asimismo, afirmó, la empresa tiene un estudio de riesgo para el manejo del cianuro.
José Noé Silva aseguró que en la última revisión a la empresa, se percataron de que el cianuro es utilizado en forma líquida, además de que el proceso para la obtención de oro en las cámaras para arrastrar los metales es efectuado en espacios cerrados, lo que elimina la posibilidad de que haga daño a la población, argumentó.
