Mineros del Norte Cuentan Cómo les Cambió la Vida el Alza del Cobre

(Emol) Los desérticos parajes del norte son testigos del diario vivir de cientos de personas que trabajan en la pequeña minería del cobre.
Alejados de ciudades e incluso de las carreteras, viejos y jóvenes buscan mineral en vetas (cuevas formadas a punta de pólvora y sostenidas sólo con maderos), o en oscuros y fríos piques, que bordean los 30 metros de profundidad.
Con el alto precio del cobre -que ya sobrepasa los US$ 4 la libra- y jornadas de lunes a sábado, de 9 a 18 horas, los ingresos de los pirquineros varían entre los $300 mil y el millón de pesos.
Hoy es posible encontrar camionetas, motos e incluso televisión satelital en las alturas de los cerros en donde están las faenas. Sin embargo, los mineros, en especial los más viejos, se toman con calma el boom del cobre y no hacen proyectos a largo plazo. Ellos saben muy bien que la minería tiene de dulce y de agraz. Estas son sus historias.