La Historia, Debate por la Minería
(Pregón Minero) Las posiciones a favor y en contra del emprendimiento se dividieron en partes iguales entre los más de 2,000 asistentes al encuentro. No hubo incidentes; sí silbatinas y abucheos para marcar los antagonismos.
Los hermanos Pizarro se convirtieron en la síntesis perfecta de la jornada. Por un lado, Gustavo se mostró en desacuerdo con el proyecto de San Jorge y habló en forma directa a su hermano Daniel, al otro lado del salón, para recordarle la época en que iban juntos a romper los conductos de agua que drenaban la laguna de Horcones para la construcción de la aduana y remató con la frase “los ideales no se transan”.
Daniel, por su parte, había hablado antes que él e indicó que Uspallata nació como un pueblo minero, que la escuela secundaria tenía esa modalidad y que apuesta al proceso de cambio en marcha, por lo que quiere participar del emprendimiento para poder controlarlo desde adentro. Las dos partes apuntaron en definitiva a los modelos de desarrollo que fueron el eje del debate.
La audiencia pública por el proyecto minero San Jorge evidenció hasta qué punto el proyecto dividió a los pobladores de Uspallata. Y la dicotomía se manifestó con una serie de etiquetas: los nativos versus los que nacieron en otros sitios pero eligieron el lugar para vivir; los que pelean por la protección del medio ambiente versus quienes esperan que la minera traiga desarrollo económico al distrito; los comerciantes versus los trabajadores subempleados o desocupados.
